Un almuerzo en compañía.

El fin de semana ha pasado y como estos se hicieron para descansar pues eso es lo que he hecho o al menos lo intentado. El problema es que con dos hijas en edad escolar que se levantan todos los días al alba de Dios, vaya usted a explicarle que los sábados y domingos no hace falta despertarse tan temprano, que no hay cole y que mami quiere dormir. A ellas les da igual lo que tu quieras, ellas lo que quieren es desayunar...

El sábado en casa, nada de particular, pero el domingo, mi santa madre nos había invitado a el almuerzo que se realiza todos los años en la sala de fiestas Barbacoa para recaudar fondos para la Fundación Canaria "Familia Quesada Sanchez", que ha hecho realidad una casa de acogida para nuestos ancianos con pocos recursos, y desde las ocho y media de la mañana tenía a mi enana mas enana al lado mio que me toca y yo con un sobresalto me despierto y me pregunta:

- ¿Mami cuando vamos al Barbacoa?

- Dejame dormir un poquito más que ya mami se levanta.

En fin que en resumidas cuentas eso de dormir las mañanitas de los fines de semana pasó a mejor vida y cuando estan de por medio dos chiquillas llenas de vida que se ponen a dar "cacharrazos" en su cuarto o a cantar, no hay manera de seguir durmiendo, y ¿que haces? pues eso, te levantas cierras la puerta del dormitorio para que papi duerma un poquito más y bajamos a la cocina a preparar los desayunos...

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